“Quinto”, como lo llamamos.
El día que fue rescatado en un lamentable estado de salud (sep. 2005)



Su estado de desnutrición es lamentable, así como sus múltiples heridas y golpes en su cara y en todo su lomo víctima de la crueldad de su “dueño”. “Quinto” es el caballo numero cinco que ARCA rescata y fue encontrado por Katia Vázquez. El caballo estaba comiéndose el pasto de su casa y tratando de beber un poco de agua del rehilete. ARCA contacto al “cruel dueño” y se llegó a un acuerdo económico, por lo que ahora pertenece a Katia. “Quinto” tiene siete años y recibirá de hoy en adelante las atenciones necesarias para su recuperación. Tampoco trabajará más.



Si ellos sufren nosotros sufrimos. Es triste que los “seres humanos” no nos comportemos como tales. No es de “humanos” dejar que un ser vivo que nos sirvió tantos años llegue a estas lamentables condiciones. Que pena por nosotros!
“Compadezcámonos de la vida sea cual sea su forma y manifestación” Katy.

VARIOS MESES DESPUÉS QUINTO HA GANADO PESO PERO NO EL SUFICIENTE, AUN ASÍ ARCA CONTINUARá CON SU CUIDADO.



Katia se ha ganado la confianza de Quinto. Es de esperar que un animal víctima de traumas o maltrato pierda totalmente la confianza en las personas. Y Quinto no fue la excepción. Sus malas experiencias no lo dejaban ver que estábamos allí para ayudarlo, y en ocasiones arremetía contra nosotros. Aún así nunca le temimos.



Quinto no dejaba que nadie se le acercara si no estaba Katia presente, cosa que ha cambiado con el tiempo. Y estamos dispuestos a demostrarle que los seres humanos no sólo sabemos repartir golpes, sino que también sabemos dar amor.


SEGÚN ALGUNOS ESTUDIOS DE UNIVERSIDADES…
como la de Columbia en la Cd. de N. Y.,

los seres vivos, animales y humanos, responden favorablemente al contacto físico como las caricias, los besos o los abrazos cuando de recuperación se trata.
Esto provoca que el organismo acelere el proceso de curación y recuperación en casos como
accidentes, traumas o incluso cáncer.



ARCA puso en marcha algunas rutinas para el caballo. Al principio fue difícil ya que Quinto no cooperaba mucho, pero con los meses ganamos algo más que su confianza. Aprendimos que con CONSTANCIA, PACIENCIA Y VOLUNTAD se logra cualquier objetivo. Y por su parte, la NOBLEZA Y LA HUMILDAD que necesitó para permitir que quienes un día le ocasionaron tanto sufrimiento sean ahora sus amigos. ¿Entonces quién resultó más beneficiado, nosotros o él?



Una vez más el objetivo se logró GRACIAS a la participación de todos. Si ellos son felices nosotros también, y cuando “Quinto” sea adoptado habrá lugar para otro más.

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